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viernes, 19 de febrero de 2016
Para marzo
En el 98 tenía 19 años.
Era el último día de febrero en San Diego, bien al sur de California.-
La lluvia en California es parte de un tesoro codiciado por sus valles, los ríos no son muy frecuentes y los campos son básicamente ondulados, bañadas las playas del Pacífico, aquel océano que todos añoramos sentir.-
Habíamos bebido vino, mucho quizas para un joven que no bebía mucho y para un suizo introvertido de nombre Mathew.
El suizo introvertido y su novia, de rasgos profundamente orientales, se reían educadamente, explicando la razón, de manera muy sigilosa- sólo se comunicaban en el idioma alemán- (nada más cosmopolita) pensaba en aquellos días. Mathew tenía la esperanza de subir a su Ford "fiesta" que había adquirido por 750 dólares y poder llegar, desde el sur de California, hasta San Francisco "o un poco más", un viaje de días o semanas, por la fabulosa costa de California y cruzar el puente del estado de oro.- Tenía 19 años, intentaba ingresar a una universidad o por lo menos que ese viaje, que ya tenía meses, me otorgue algún tipo de sabiduría que en Asunción, lejana y cercana, no podría siquiera soñar con adquirirla, al menos en el sentido de experiencia de vida. Era mi propia realidad, era enemigo de todo lo que fui o estaba dejando de ser, empezaba a ser mi dueño, mis venas ya no tenían la misma cordura, mi mirada veía el fondo, no tenía envidia, y no subestimaba a nadie.-
Mathew bebió más que yo aquella noche, vivíamos en la misma casa, rentando habitaciones a una señora llamada Bonnie, una Americana grande de dimensiones y una especie de "ex hippie". Tenía dos hijos de un padre nórdico que nunca conocieron. El hijo menor era mecánico y amante de las olas y la playa, la mayor, que no recuerdo el nombre, era muy alta, muy grande, y consumía varios tipos de sustancias que en Paraguay, y bajo la rigurosa disciplina de un país post dictadura, ni se oían nombrar; pese a esta cuestión que sonaría peyorativa, era muy agradable, simpática y ocurrente; por supuesto, tenía un grupo de amigas muy bellas. Dejaba de prejuzgar, si bien necesitamos de la gente, en ese momento me bastaba estar solo o con tan pocas personas que ni siquiera sabían bien quién era yo, ni pronunciar el país de donde provenía.-
Mathew me invitó al viaje, lo hizo con un gran poder de convencimiento, con mapas y presupuestos, lugares tentativos y la posibilidad de, animarmos y llegar hasta reservas, bosques y lugares de camping y por supuesto cruzar el puente y ver hasta donde nos animamos después, yo no tendría más de 400 dólares y una gran ilusión de conocer la experiencia completa, sólo salir a pasear me genereba un extasis único y sentir que pase el tiempo y la lluvia vaya abriendo esperanzas en mi juvenil pereza de lo inesperado; era una flor que se iba abriendo, el cosmos era el límite que me sugería clandestinidad.- Mentí un poco a mis padres sobre los estudios, en esos días uno se comunicaba por cartas vía faximil, no tenía correo electrónico activo, mucho menos ellos. Con un bolsón cargado de mudas y algun abrigo, salimos en el Ford Fiesta.
Pudimos ahorrar unos dólares más, cubrir los costos dividido tres y empezamos a develar las rutas, las luces intermitentes, los pájaros que vuelan siempre al costado del mar, los templos gigantes en cuidades y hasta el valle de Napa, más vinos, hermosura y unos paisajes indescriptibles que se iban repitiendo con sus diferencias; también vimos barrios donde se juega la vida, donde hay impulsos que cambian por segundos, la vida dolía y era hermosa, así es la desidia y así es la hermosura, extremas, culpables y antagonistas, vivía mirando sinestesias, metáforas y almorzaba con la brisa fresca que caía de las montañas.-
No pude aprender alemán ni ellos mucho de español, pero pude conocer lo que no conocería nunca, además de poder leer, durante el viaje, en mi habitáculo trasero del "Fiesta".- T.S. Elliot, Kerouac, Grinsberg, y otras cuestiones anglosajonas... "Que haremos siempre..." leí y se grabó en mí la frase de Elliot en algún día del viaje. Sentí que me hacía un pacto, yo mismo, que mi vida no tenga desenlace, que no pase nada y todo, sólo la búsqueda de la fantasía, consumir todo escape hasta la intoxicación de lo imposible. No podría explicar a cada uno de mis lectores el placer de viajar sin rumbo, sin tiempo y ligero, incluso de dinero.-
Nunca escribí de esto, ni mis padres en aquel momento, supieron que mis días de universitario se habían cambiado a los de un vago feliz. Ser vago, tiene sus niveles de pureza y asombro que no se logran sin la investidura de la libertad.-
Las primeras paradas Californianas recuerdo, fueron playas y lugares de 8 dólares la noche como mucho; Santa Bárbara, Santa Mónica y varias pequeñas ciudades con sus bellezas, el norte es quizás más bello en paisajes, poesía y canción pura desde los vidrios de mi ventana recorriendo las rutas, caminos y grandes avenidas. Empezábamos, nacíamos, y aún así teníamos el control de una hoja flotando en el viento.-
l- Nunca dejes de animarte a viajar, es sencillamente lo mejor de la vida.-
El movimiento de las cosas es superior, la velocidad con lo que todo se revela, ese dinamismo que no existe en el día día es el extasis y la misericordia de vivir, es la redención y la cadencia, como el jazz al funk y vice versa. Todo se va moviendo y nada a la vez. Sos vos, mirando un libro mientras el entorno gira, se distorciona en varios amaneceres y atardecers diferentes, en montes, plantaciones y cuidades, nada es nada y uno empieza a comprender su existencia, la razón de cada latido.-
Extrañar a personas que no recordabas, sentir las risas, el cariño de tus padres a quién ya no hablabas, viajar es el turismo que necesita nuestra calma en nuestra propia alma, mirar que el cielo y el suelo se van moviendo en direcciones contrarias es todo el viento que necesita la vida: Todo lo que intentemos es finalmente lo que seremos.-
Sentir que no todo esta, que no sonará un teléfono, que somos nadie en la nada hermosa y que el silencio de miles de ausencias retumba en la conciencia de la variación etérea del espacio y del tiempo.- No puedo referirme a nada más sublime que la costa del mar en movimiento mientras contemplan, el fin de la tiera, las estrellas y atestiguan los valles y sus montañas.
Tenía 19 años, bebía vino espumante barato sembrado en tierras ancestrales que las corporaciones iban vomitando sin entender su belleza.-
Me acostaba leyendo libros mientras sentía que el sol se iba calmando, me ocultaba de mi mismo y de varios otros vicios de la juventud, de la hipocresía de mi tierra pequeña, de la intención de ser lo que no sabemos, de nadar en aguas turbias siempre, por siempre se decidió nadar en ellas, como un carnaval en contramano, iba solicitando al tiempo se vualva lento.-
Era un día completo, despertamos cerca de un puente y un río que venía de la altura, desayunamos en una cafetería que además tenía una galería grande. Estabamos cerca de una reserva o parque y el alojamiento había sido excelente. Llegábamos sin poder sintetizar la alegría. Compré un libro de Cummings, mojado y usado, con la tapa con su foto. 1.5 dólares para leer cosas maravillosas.
Desayuamos huevos y pan, un jugo de frutos y decidí llamar a mi madre.-
Mirando el agua cristalina se apoderó de mí la propia añoranza del niño necesitando la paz materna.-
Quise decirle varias cosas, que la extrañaba, que la quería mucho y que sólo pnesaba en ella disfrutando de lo que me había regalado, la vida, la oportunidad de cantar estas historias y de encontrar el cambio mientras con toda su energía y perfección, como la misma fotosintesis en las plantas me curaba el cuerpo, muriendo y naciendo, todo lo que ella y yo fuimos, siempre seguirá siendo.- Pude hablar dos minutos por teléfono, le comenté que estaba bien, nos despedimos con un beso.-
"desde hace mucho mi corazón ha estado con el tuyo
cercado en el enredo de tus brazos hasta
una oscuridad donde nuevas lucen nacen y
crecen,
hace tiempo tu ánimo ha entrado en
mi beso como un extranjero
en las calles y colores de una ciudad-
que tal vez he olvidado
cómo, siempre (con
qué apresurada crudeza
de sangre y carne) Amor
acuña Su más gradual gesto,
y aguza vida a eternidad
- - después nuestras mitades separadas llegarán a ser museos
repletos de memorias bien colmadas" Cummnings
El auto de mi amigo viajero no se detenía normalmente, salvo cuando nos perdíamos que era algo casi normal y necesario.
El temor a perder tiempo no existía, por que cuando uno realmente vive el día no sabe cuando será de noche, ni le importa. No importaba el clima, el calor, la lluvia ni la nieve, lo importante era la cantidad de combustible y el agua en el radiador del motor golpeado del Ford.-
No era cómodo y era a la vez el mejor diván del mundo. El sublime éter, la civilización y el misterio de los dioses no podrán contemplar nada mejor que alejarse. Alejarse es el valentía de volver, por que ir, viajar y escapar es realmente el comienzo del encuentro.-
Estábamos por algún día de marzo, mi bolso, mis ropas y libros, un disco para un auto y una cantidad de controversias hermosas.-
No podía dejar de pensar, mi mente hasta durmiendo se deleitaba en el debate de la circunstancia, ni los generales antiguos tenían tan incrusijada la conquista del devenir, por que todo el momento estaba cambiando, girando, moviéndose todo con la justeza implacable de la perfección del susurro del tiempo que corre como un río adentro de uno mismo. Mis ojos, como los días eran brillantes diamantes traslucídos, en la diáfana calma de los sucesos del paisaje, de la comprensión del ocaso al nacimiento.
Nada mejor que quedarme a mirar los cambios, las figuras, las estepas y los cerros; el mar con su poderío inmenso reflejando arrogante al cielo. Cuantas veces fuimos cautivos de uds, cielo y mar, aire y humedad! siempre seremos los feligreses de sus discursos visuales.
Miraba atrás para entender mis errores, eran tantos que convulsionaban todos juntos y explotaban hasta desaparecer en un destello como un as de luz que se desvanecían indemne.
Sentir la calma y el silencio, como el frío viento del norte, como el refrescante rocío de la noche.
2 Hay que parar, alejarse para poder entender.
En la playa, a los ya varios días de viaje, habíamos cenado ostras, bebímos ron y caí dormido la madera de unos cuartos que se alquilaban por día, crujían y desperté antes del amanecer, miré mi cama al lado, mi ser desplomado en la entrada, la puerta abierta y el mar perfecto pariendo al sol en sus inicios, sentía el llanto de alegría del nuevo día, el abrir de los ojos y el dolor de mi resaca encubierta en la paz de la maravilla de creación simultánea, sentí que nacía de nuevo, era marzo, hacía frío y no tenía sensiblidad por lo absorto, lo atónito de ver la mar sumergirse en si misma para el comienzo de lo que no tiene final.-
Desperté bebí agua y me senté a varios metros adentro en la arena que intenta escapar de las espumas marinas, escuchaba las pequeñas olas, y no había otro sonido que el de la vida. Me levanté extendí mis manos, busqué con la mirada inútilmente a mis amigos, no recordaba muy bien nada, salvo el dolor del estómago por las otras y el ron en mi cabeza. Eran las primeras horas de algún día en los confines del norte californiano, sabía que significaba paz, sentía una responsabilidad enorme de entenderla y por primera vez consumir a la calma, el camino de la consumación hacia la felicidad. Le robábamos tiempo a cualquier muerte.-
Las otras nunca estuvieron en el presupuesto, pero sentir el gusto del mar no tiene precio. Me había levantado con el sol puesto, se veía a la primavera que iba asomando, el clima fresco me recordaba el invierno del centro sudamericano, consideré a lo alfonsina ingresar al mar, sentí la seducción de solo ir, sin miedo a la represalias al destino y al asalto de la vida; sabía que no iba morir, por que mi ofrenda era sentir el frío de las aguas. Mojé mis pies hasta las rodillas, fue más que un instante, el lugar era sincero, nada fuera de lugar.
Con el correr de los días, uno busca que la represión interna se vaya con el tiempo, es un ejercicio, ingresar a lo profundo de la desesperación, de las contradicciones, de las desesperadas situaciones que con estupor van muriendo sin esperar la resurrección. Aquel hombre del camino comprende el entorno como pasajero y como la cura a todo lo que gritaba en silencio.
Forajidos en el tiempo y perdidos cerca de lugar denominado "Pescadero" fijamos domicilio en una casa de imigrantes mejicanos que conocímos antes, Sábado de lluvia con comida caliente y baño de agua tibia, caridad del hermano, samaritanos sin documentación ni cuentas corrientes, empleados de pesqueros que nos mostraron la naturaleza pródiga del humano y también la mano del hombre cómo busca el yugo a los propios hijos latinoamericanos.-
La conquista tiene sus raíces involutivas en California, la fiebre del oro y los desarrolladores de riquiezas han sido proscriptos por que esos parques gigantes aún preservan la escencia; te roban cualquier suspiro y hacen que el futuro sea una estupidez; no se si podrán destruir el legado de los milenios de respeto al ambiente que ahí se siente su urgencia y el susto.
Los senderos, árboles gigantes y la vida salvaje perfecta, las noches con el frío, matar la ansiedad con el fuego de la leña, el sentido y el cenit del aire libre, la oficina más feliz del orbe; la reserva que regada de ríos termina en el mar, el olor a la tierra y los frutos dulces, el frío primaveral del norte, no podría juzgar mejor a la belleza apaciguada en el paso del tiempo.-
Mis ojos no podían con el misterio, con lo aturdido de la fascinación, buscaba entender en cada noche la mezquinidad de todas las vidas. Pude ver sombras y crueldad en el análisis, sólo entender que reir es aveces como hablar a un espejo. Subimos al auto, nos dirijimos a San Francisco.
Para todos, ese día, el viaje había recién empezado.
miércoles, 15 de abril de 2015
A Eduardo.
"Mirá pibe. Si Beethoven hubiera nacido en Tacuarembó, hubiera llegado a ser director de la banda del pueblo."
Ayer se fue Eduardo Galeano, que figura por Dios.
Como no querer a un tipo de los que consideras tu tío, del que soñas aveces sea tu amigo. Amaba al fútbol y al Uruguay dos cosas que no puede existir un hombre que al menos no las respete. Eduardo fue un escritor que un joven latinoamericano debería tener la obligación de leer, esté conforme o no con lo que haya escrito.
Cuando tuve la oportunidad de comenzar a enamorarme y entender eso de ir conquistanto a las mujeres que soñé con el simple instinto animal que tenemos los hombres con instinto, también empecé a comprender todo eso de la belleza, que no es sólo la que se ve con los ojos, si no la que te puede conquistar con el cabeza de una dama o la que ella, con esa belleza intrigante te puede dejar sin aire. Alguna vez alguna de esas mujeres que hablo me mencionó a Galeano, cuando yo era un púber y ella ya tenía caminos recorridos. Yo no intenté la conquista, ni me atreví a hacerlo porqué yo a Galeano no lo había ojeado.
Como un hombre que quiere conquistar a una dama tan interesante la conquistaría sin conquistar lo que piensa??? Esa noche pensé, esta mujer mayor que yo, tiene no sólo más "cancha", tiene lo que yo no tengo aún y no seré capaz de ganarmela nunca, quizás ella me busque para aplacar su sed o para que la invite a comer una pizza, pero mi conversación y mi compañia, que yo consideraba a lo menos interesante, no sería nada por que ella que ya había devorado y admirado las letras de las venas abiertas.-
No recuerdo el nombre de la mujer, pero sí recuerdo el momento que no conocí a Galaeano. Eran años que la internet estaba añadida por teléfono y con unos ruídos extraños uno pasaba a poder navegar a una velocidad hoy considerada impura. Busque sobre Eduardo Galeano y luego de dos horas pude encontrar frases, libros y alguna pequeña data sobre el.-
Pasaron los años, esa mujer desapareció de mis recuerdos hasta el día que en Buenos Aires, plaza Italia, feria de libros usados, encontré a las "Venas Abiertas de Latinoamérica" 28 pesos y fue mío Eduardo Galeano para siempre, por más que ayer haya desaparecido de los cafes de Montevideo, de las charlas eternas y de los futuros escritos.-
Algún día encontraré a esa mujer de nuevo.
Ayer se fue Eduardo Galeano, que figura por Dios.
Como no querer a un tipo de los que consideras tu tío, del que soñas aveces sea tu amigo. Amaba al fútbol y al Uruguay dos cosas que no puede existir un hombre que al menos no las respete. Eduardo fue un escritor que un joven latinoamericano debería tener la obligación de leer, esté conforme o no con lo que haya escrito.
Cuando tuve la oportunidad de comenzar a enamorarme y entender eso de ir conquistanto a las mujeres que soñé con el simple instinto animal que tenemos los hombres con instinto, también empecé a comprender todo eso de la belleza, que no es sólo la que se ve con los ojos, si no la que te puede conquistar con el cabeza de una dama o la que ella, con esa belleza intrigante te puede dejar sin aire. Alguna vez alguna de esas mujeres que hablo me mencionó a Galeano, cuando yo era un púber y ella ya tenía caminos recorridos. Yo no intenté la conquista, ni me atreví a hacerlo porqué yo a Galeano no lo había ojeado.
Como un hombre que quiere conquistar a una dama tan interesante la conquistaría sin conquistar lo que piensa??? Esa noche pensé, esta mujer mayor que yo, tiene no sólo más "cancha", tiene lo que yo no tengo aún y no seré capaz de ganarmela nunca, quizás ella me busque para aplacar su sed o para que la invite a comer una pizza, pero mi conversación y mi compañia, que yo consideraba a lo menos interesante, no sería nada por que ella que ya había devorado y admirado las letras de las venas abiertas.-
No recuerdo el nombre de la mujer, pero sí recuerdo el momento que no conocí a Galaeano. Eran años que la internet estaba añadida por teléfono y con unos ruídos extraños uno pasaba a poder navegar a una velocidad hoy considerada impura. Busque sobre Eduardo Galeano y luego de dos horas pude encontrar frases, libros y alguna pequeña data sobre el.-
Pasaron los años, esa mujer desapareció de mis recuerdos hasta el día que en Buenos Aires, plaza Italia, feria de libros usados, encontré a las "Venas Abiertas de Latinoamérica" 28 pesos y fue mío Eduardo Galeano para siempre, por más que ayer haya desaparecido de los cafes de Montevideo, de las charlas eternas y de los futuros escritos.-
Algún día encontraré a esa mujer de nuevo.
lunes, 9 de marzo de 2015
"Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fantástica o no es fantástica; y estas no son de las cosas cuya averiguación se ha de llevar hasta el cabo. Ni yo engendré ni parí a mi señora, puesto que la contemplo como conviene que sea una dama que contenga en sí las partes que puedan hacerla famosa en todas las del mundo, como son hermosa sin tacha, grave sin soberbia, amorosa con honestidad, agradecida por cortés, cortés por bien criada, y, finalmente, alta por linaje, a causa que sobre la buena sangre resplandece y campea la hermosura con más grados de perfección que en las hermosas humildemente nacidas" Don Quijote.-
Me ha inspirado el mundo genial de Cervantes más de una vez y en varias partes de mi vida. No se como uno podría vivir sin haber por lo menos, intentado leerlo.-
Soy un caballero suyo señor Cervantes, uno que se imagina a Ud manco escribiendo enamorado de la tinta del papel y de la magia de poder escribir lo que uno se imagina.- Lo veo consumido en la aventura, en el egoísmo más puro del escritor que escribe una obra para que todo el mundo la pueda compartir. Creo que hasta en algún momento pensé conocer su pensamiento.
Solo le escribo estas líneas, desde mi computadora, mirando a lo lejos el libro que me regalo mi madre hace tantos años, que no terminé de leerlo hasta muchos años más después y me acuerdo de Ud en mi imaginación escribiendo manco lo que Ud en esos años se imaginaba. Tantas líneas perfectas, tantas prosas que me hacen reír mientras miró el libro que ya no se abre.-
Gracias Cervantes, por que después de todo mi imaginación sigue llevando al niño que imaginaba a Ud.
Y Muchas Gracias más, por crear la figura de Dulcinea, aquella mujer que no aparece y que no se sabe si existe o no, por que así son las mujeres que amamos los hombres que hemos imaginado en la realidad o no a la mujer inimaginable.
Gracias Miguel
.
jueves, 12 de febrero de 2015
viajar.-
1
Viajar es caminar descalzo, sentir la arena, la frescura, la naturaleza que nunca se anega.-
Ver las casas sus techos de colores, recorrer los senderos, pastizales, maizales y forrajes antiguos en el fin de las ciudades.- Las calles mojadas, las rutas interminables, el fin de cada frontera para el inicio de lo que no termina.
El tren que carga mi liviana alma, va de inoportuno en la figura, casas distantes, ruego de almas solitarias que germinan de nuevo en el sur de la Germania antigua.-
Cipreses, pinos, trigo y uva, malta en la sangre y cebada con agua de los cielos de hielo en mi boca. Viajar es sentir el aire distinto de un follaje nuevo en la vorágine que nos toque.
No hay tristeza en la despedida del viaje, por que empezar es una página en blanco que quiere ser escrita en alguna ciudad sorpresa, secreta con sus modales, sus tertulias, su forma nocturna y su maquillaje diurno.
Viajar es sentir el viento.
2
Hay una sola verdad: Terminar es comenzar de nuevo.-
3
En un camino se puede abrir los ojos, esos que siempre están cerrados por que no hay tiempo, no hay que ver o mirar. Siempre al andar por el camino uno puede empezar a abrir los ojos.-
Si tuviese una moraleja que dar a mi futuro, sería esa: Abrí los ojos.
4
Estuve en la cima de la nieva donde el frió se burla de la pampa húmeda y casi se pierde el cielo herido por las puntas de las piedras. Estuve con la suerte de tener los ojos abiertos en ese tiempo misericordioso. Allí donde existen hasta los Dioses paganos y el ateo se envuelve en la fe, ahí siempre uno puede entender al sentido de su vida. En la cima siente el hombre la insignificancia de las fascinaciones estériles, de los ataques cardiacos por el agobio, el ruido de las llamadas telefónicas, las cuentas a cobrar y los intereses pagados para poder ser un profesional de una materia para luego cobrar intereses a otros.- En la cima el abolengo se amaina ante la culpa disfrazada en la calma del viento frío a bajo Celsius. La cima es para algunos que piensan como yo, en los que piensan en nada.-
5
Estuve en el llano plagado de máquinas que destruyeron lo inmemorial, pasé gateando al calor del verano húmedo y bebí el agua de los manantiales subterráneos que se escapan del veneno plástico que produce el desarrollo.- Estuve en la estepa blanca que luego fue gris, vi caer a los Lapachos y las Palmas gemelas, volar a los pájaros dejando su nido. Vi la tierra roja del Paraná manchada con fuego. Estuve en el llano tantas veces que todo esto es tan normal que lo fatídico se festeja, se ilumina con determinación y se distribuye en las mentes sumisas pero productivas durante unas décadas hasta caer en sus lechos jubilados, solos, desvariantes mentes que se olvidaron del ser por el tener. Ellos que no abrieron los ojos, los empiezan a abrir en los últimos suspiros, por que le temen al fin, a las despedidas, a los viajes y al último. El que no viaja compañero, no entiende al vació.-
Fin.
Viajar es caminar descalzo, sentir la arena, la frescura, la naturaleza que nunca se anega.-
Ver las casas sus techos de colores, recorrer los senderos, pastizales, maizales y forrajes antiguos en el fin de las ciudades.- Las calles mojadas, las rutas interminables, el fin de cada frontera para el inicio de lo que no termina.
El tren que carga mi liviana alma, va de inoportuno en la figura, casas distantes, ruego de almas solitarias que germinan de nuevo en el sur de la Germania antigua.-
Cipreses, pinos, trigo y uva, malta en la sangre y cebada con agua de los cielos de hielo en mi boca. Viajar es sentir el aire distinto de un follaje nuevo en la vorágine que nos toque.
No hay tristeza en la despedida del viaje, por que empezar es una página en blanco que quiere ser escrita en alguna ciudad sorpresa, secreta con sus modales, sus tertulias, su forma nocturna y su maquillaje diurno.
Viajar es sentir el viento.
2
Hay una sola verdad: Terminar es comenzar de nuevo.-
3
En un camino se puede abrir los ojos, esos que siempre están cerrados por que no hay tiempo, no hay que ver o mirar. Siempre al andar por el camino uno puede empezar a abrir los ojos.-
Si tuviese una moraleja que dar a mi futuro, sería esa: Abrí los ojos.
4
Estuve en la cima de la nieva donde el frió se burla de la pampa húmeda y casi se pierde el cielo herido por las puntas de las piedras. Estuve con la suerte de tener los ojos abiertos en ese tiempo misericordioso. Allí donde existen hasta los Dioses paganos y el ateo se envuelve en la fe, ahí siempre uno puede entender al sentido de su vida. En la cima siente el hombre la insignificancia de las fascinaciones estériles, de los ataques cardiacos por el agobio, el ruido de las llamadas telefónicas, las cuentas a cobrar y los intereses pagados para poder ser un profesional de una materia para luego cobrar intereses a otros.- En la cima el abolengo se amaina ante la culpa disfrazada en la calma del viento frío a bajo Celsius. La cima es para algunos que piensan como yo, en los que piensan en nada.-
5
Estuve en el llano plagado de máquinas que destruyeron lo inmemorial, pasé gateando al calor del verano húmedo y bebí el agua de los manantiales subterráneos que se escapan del veneno plástico que produce el desarrollo.- Estuve en la estepa blanca que luego fue gris, vi caer a los Lapachos y las Palmas gemelas, volar a los pájaros dejando su nido. Vi la tierra roja del Paraná manchada con fuego. Estuve en el llano tantas veces que todo esto es tan normal que lo fatídico se festeja, se ilumina con determinación y se distribuye en las mentes sumisas pero productivas durante unas décadas hasta caer en sus lechos jubilados, solos, desvariantes mentes que se olvidaron del ser por el tener. Ellos que no abrieron los ojos, los empiezan a abrir en los últimos suspiros, por que le temen al fin, a las despedidas, a los viajes y al último. El que no viaja compañero, no entiende al vació.-
Fin.
viernes, 3 de octubre de 2014
La ida
La ida.-
Hay un sonido sin puntos suspensivos, así como esta la luna en el cielo de los cielos.
Esta también la pausa, el espacio del suspiro y el arte de la llama en la mirada.
Existen los gritos que rompen el silencio, los que preceden y los que ocultan.
Ese escenario y su metáfora
diáfanos placeres que han copulado en las bocas, aquellas mas rojas, húmedas y hambrientas.
Así el ocaso llega, crepúsculo hermoso que trasmite su calma y su coda.
La luz se parte en la textura, el mundo empieza acelerando la velocidad de sus vientos.
Viene la lluvia en pedazos infinitos de agua nueva que fue marchita. El frío en sus primeras nupcias fue el cortejo de la tormenta hasta que se volvió su amante, por perseverancia y por la seducción de todo lo nuevo.
Llegará el vacío, por que siempre llega después que todo se vaya. Nunca pudo alguien serle esquivo.
En la celebración habrá olvido, mucho vino y los lirios confundirán la savia, el aroma y la mirada.
Al final casi todo se habrá callado, menos el silencio, que en el vació, hará sus principales sonidos.
Empezarán esas despedidas de amistadas olvidadas, como la de los campos, las sabanas y las estepas. Las selvas de la ciudad quedarán tan abstracta que el vecino será nuestro enemigo. Empezará a terminar la lluvia, el frío y el vació. Empezará por terminar el sonido en el espacio del suspiro y el arte de la llama en la mirada.
Todo se cerrará a oscuro.
solo tu
tu olvido
tu vacío
tu silencio
en el mas puro crepúsculo donde habrá mucho vino.
Hay un sonido sin puntos suspensivos, así como esta la luna en el cielo de los cielos.
Esta también la pausa, el espacio del suspiro y el arte de la llama en la mirada.
Existen los gritos que rompen el silencio, los que preceden y los que ocultan.
Ese escenario y su metáfora
diáfanos placeres que han copulado en las bocas, aquellas mas rojas, húmedas y hambrientas.
Así el ocaso llega, crepúsculo hermoso que trasmite su calma y su coda.
La luz se parte en la textura, el mundo empieza acelerando la velocidad de sus vientos.
Viene la lluvia en pedazos infinitos de agua nueva que fue marchita. El frío en sus primeras nupcias fue el cortejo de la tormenta hasta que se volvió su amante, por perseverancia y por la seducción de todo lo nuevo.
Llegará el vacío, por que siempre llega después que todo se vaya. Nunca pudo alguien serle esquivo.
En la celebración habrá olvido, mucho vino y los lirios confundirán la savia, el aroma y la mirada.
Al final casi todo se habrá callado, menos el silencio, que en el vació, hará sus principales sonidos.
Empezarán esas despedidas de amistadas olvidadas, como la de los campos, las sabanas y las estepas. Las selvas de la ciudad quedarán tan abstracta que el vecino será nuestro enemigo. Empezará a terminar la lluvia, el frío y el vació. Empezará por terminar el sonido en el espacio del suspiro y el arte de la llama en la mirada.
Todo se cerrará a oscuro.
solo tu
tu olvido
tu vacío
tu silencio
en el mas puro crepúsculo donde habrá mucho vino.
jueves, 28 de agosto de 2014
Los ciclos.-
Habíamos Dejado el agua a punto de hervor. El agua que esta tan presente en estos sitios se estaciona en la nieve hasta que se deja caer en las rápidas aguas que bañan de vida el valle, a los animales, a los cuerpos como el tuyo y el mío.-
Rosa Mosqueta, aroma de paz en su sabor, carmesí lúdico que calma lo inquieto. Las noches australes son más finas.
Dejamos que la noche se nos haga nuestra, la noche que nos miente con su paz en sus menos 6 celsius. Dejamos de ser lo que pretendemos para ser tan diáfanos que en la noche fuimos parte de su aire azabache.-
Tener la franqueza de sólo buscar paz es desafío actual del ser humano. La razón que dejó su significado con el correr de los años, con el no permanecer.
> Será que en los 50´s sin televisión, internet, y con más tiempo para dejar el agua al punto de hervor el tiempo se hacía tan esquivo?. Pienso en las fotos de la juventud de mis abuelos, en sus casas de techos altos, en la radio en amplitud modulada y en los 900 libros apilados. En las calles, en los bares, en los cumpleaños de quince y en la forma de preparar el asado de los domingos. En los ravioles y sus salsas, en los tomates y en las naranjas de los 50´s, en los discos caseros de empanadas, en los de vinilo y en las mujeres haciendo el amor en las grandes camas de madera, consumiendo el tiempo en vino, en las alfombras y en el agua fría de las duchas o de los cántaros.- Pienso en los helechos, en las hortensias y en la infinidad de árboles para treparse, para besarse, en las esquinas, en la tierra y en el agua de la lluvia que iba al río por los arroyos con sus peces de colores.-
>Desde hace varias décadas las normas de aquí y allá han llevado todo a ciclos. Ciclos que quizás van totalmente en contra de algún sentido que se le pueda encontrar. De la lógica que se pudiera entender en esos razonamientos, de los silogismos más clásicos hemos entendido que la edad para disfrutar es la posterior a la cosecha; luego de la ardua tarea de la siembra y el mantenimiento podrías esperar con esperanza la cosecha de una alegría, de la paz, del descanso.-
Es así, que nos han inculcado y el modelo de ciclo que hemos asimilado formando parte del ferviente servilismo de la hipnótica secuencia de nacer para morir.- Somos engullidos a la educación del protocolo, de las lecturas pre establecidas y del cortejo a la vida modelo. El estándar es la aspiración -con algunos vaivenes sin opulencia- para poder, sin dudar, terminar con el sueño de la casa propia. Están permitidos los exabruptos a la matriz, siempre y cuando nos produzcan un lucro.
Nos quedamos mirando los vidrios mientras se empañaban, la noche más oscura dejaba salir estrellas muy brillantes. Baker que soltaba estribillos en las grabaciones del celular sin señal. Un tiempo comprado para disfrutar del tiempo. Pagamos para estremecernos en la noche, parar y mirar el entorno y ver que el tiempo nos consuma un poco más lentamente.-
Siguiendo con los ciclos, luego llegará la paz, es cómo el mensaje o casi la moraleja de esta inteligencia.-
-Señor, está de vacaciones? me dijo el inquilino de una cabaña ubicada unos 70 mts arriba de la mía.-
-Estoy intentando le dije, mientras buscaba leña para la luz de mi noche.-
Simulé entender el concepto, simulamos constantemente la realidad que ya la irrealidad hace años que ganó por goleada.- No hay una posibilidad cierta más que esperar el retiro, disfrutar de la cosecha y poder algún día tomar este mate, en mi soledad golpeada por la cantidad de cosechas que ruego empezaré a disfrutar.- El ciclo se estará cumpliendo, yo, ud, fieles cumplidores de ciclos desparramaremos alegría como los animales del circo que salen de sus celdas para una función más. Nos aplaudirán los eruditos de los ciclos y podaremos nuestras azaleas en la tranquilidad de poder contar con una enfermera que nos recuerde las pastillas que tomar.- Seremos paz y la felicidad del deber cumplido vivirá en los nietos que nos visitarán siempre y cuando sus tiempos que en esos tiempos ya serán menos que tiempo, lo permitan. Disfrutaremos de las últimas fotografías que pudimos revelarlas y de las lecturas de las aventuras de las personas que decidieron retirarse del ciclo mucho antes para crear su ciclo propio. Pero los entendidos no aconsejan ese retiro por que puede crear un caos en el sistema ordenado de la cosecha-siembra o vice versa.-
-Ud esta de vacaciones? - pregunté luego
-Yo hace varios años que entendí que esto era lo que me gustaba. - Me dijo mientras me mostraba la mejor leña
Es tan cruel la verdad que solo debemos parar. Parar en una noche nos damos cuenta todo lo que dejamos de apreciar, sentir, vivir pensé mientras volvía con la leña dispuesta a arder.-
Sentí el remordimiento de esperar, la ansiedad de no entender y la claustrofobia de encontrarme siendo parte del ciclo que no quiero ser. Seremos ud y yo parte mientras no itineremos al azar, esa rosa mosqueta, carmesí lúdico necesario para alma inquieta.-
Prendimos el fuego con las leñas hasta perdernos en los nuevos comienzos y finales abiertos.-
martes, 20 de mayo de 2014
Cuando termine el mundo el tiempo seguirá existiendo.
Cuando termine el mundo el tiempo seguirá existiendo.
Un corazón para el vagabundo, una razón más para someter su canción al olvido (dijo tan suavemente mientras se ocultaba en los paisajes. Granada)
- Que ciudad !
- Esperaba que la aprecies, techos de cerámica, paredes con revoque a la cal, ladrillos, pisos frescos y guitarras por todos lados.
- Es como la madre de mi cuidad.
- La madre de la madre.-
.....
En la cumbre de la cuidad mía se oculta mi deseo. Vos, que eres uno de ellos, mas fragantes sin sonrojarme me arrodillo, me sumerjo y lucho contra no caer en la tentación de tanta paz, de tanto misterio.
Estas tan llena de canciones que casi no puedo oír al tiempo, solo el tiempo que va pasando el mismo que nos va dejando.
La insignificancia de nuestra existencia es la serenata de un acorde, ya la conjunción de ellos, los acordes, hacen a las melodías en toda vida, en toda circunstancia.
Que verano hemos pasado, así mismo, que verano se ha ido.
....
- He intentado entender la tristeza de la guitarra española, hasta he llorado tanto y sin darme cuenta al escucharla, tanto que no puedo descifrar la tristeza ni su melancólica sensibilidad.
- Como las calles vacías
- Como tus ojos negros
- No sigas...
....
He sido vencido, muchas veces, pero nunca me han derrotado, aún así, me reparo en varios abrazos, en algunas bocas que cantan canciones y otras gitanas más que como vos nunca me se han ido sin haber dejado en mi la sutileza del encuentro.
Nos hemos encontrado en esta ciudad igual, en la cuidad que no he conocido en estos recuerdos, sólo tengo tus ojos, mirando los míos.
Hay una canción más, en una ciudad como la hija, de árboles verdes y techos viejos, con seres caminando buscando sobrevivir al tiempo, que seguirá existiendo aún después de todo esto.-
JC
jueves, 27 de marzo de 2014
Podemos adentrarnos a la más pura angustia.
¿Podrías verme, entenderme?
nos liberamos, esa es lucha, el día a día, entender que la libertad no tiene comparación, no hay con que poder pararla.
Liberarnos es la luz y la oscuridad, el pasear por las calles sin ser observado.
Saborear el agua de la lluvia, el fulgor del rumor de los arroyos robando el tiempo a las hojas que van cayendo con sus espirales.
Sacar la presión del pecho para dejar sólo espacio para el aire que respiraremos hasta el último esfuerzo por entender que esta vida no tiene sentido estando atado al amalgama, a la estructura. ¿Podrías verme?
Siento los aplausos del mundo a la hipocresía de la creación, al sin sabor del día a día creado en los versos, en las leyes, en el hombre que acecha al hombre, por que no nos damos cuenta, que todos somos esclavos, que eso es lo que perdura en la evolución, en la decadencia, el umbral de lo real, en la carne y en el canto organizado de las corporaciones humanas que no sienten lástima sino a la vulgaridad. No somos lo que entendemos ni podríamos serlo si seguimos atados, estructurados en versículos, en vestimentas y comportamientos sociables al entendimiento mayoritario de los que producen. Somos como hégira sin rumbo y pretendemos perpetuar esta idea, en el heroísmo cotidiano de la crianza en los cánones, en los dogmas.
La imaginación el nuevo opio de los soldados de la vida.-
lunes, 17 de marzo de 2014
Descifremos en un sólo verso; el todo y la nada
la angustia de los lunes al amor de quemarnos en el sol del sábado por la tarde.
dejar lo que pesa, por la levedad de la inconsistencia, lo efímero de la búsqueda encontrada,
descifremos la facilidad de encontrar.-
Si todos andamos buscando, nos pasaremos la vida perdidos, encontraremos la noche y no la suerte de ver las mañanas.
Me afectan los sentidos, cuando en los pasillos se cruzan las miradas que nunca van a conjugar. Solo mirar no nos hace parte del paseo.
El rol del bien, el mal grito del aullido del mal.
Ya no somos los mismos.
Siguen existiendo los malgastadores de tinta, los que irrumpen las puertas del silencio con el ruido de no decir nada; por que no hay paz más hermosa que el silencio, ni una armonía tan aterradora como la nada. No saquemos el sonido si estamos afinando al tiempo. No.
No somos los mismos, aunque pretendemos que el espejo es una ilusión de un pasado inconcluso. ¿El egoismo del ego?
Sos el alma de tu propia alma, y eso es lo que no se debe olvidar.-
miércoles, 4 de diciembre de 2013
ELLA y EL en cualquier diciembre
Había transitado en las teorías de las exégesis extremas de interpretación del destino. Habría hasta trabajado con tratadistas del devenir. A EL, estas historias, por EL mismo de protagonista, le alteraban el estilo narrativo de su propia vida y eso a cualquiera preocupa.-
EL, amante del cálculo de los pasos, sabía, por la simple lectura de unas conversaciones hermosas, que ella gustaba de las melodías del bandoneón. Cosa rara, Paraguay, Asunción y los años 2000s. La cuyuntura, cual agua que baja sus temperaturas rompe la más sólida roca. Ella estaba ahí, sin estar con él, eso afectaba su caos de manera excelsa.
Del tango de Canaro, hasta el más melodioso de los hijos de Piazzola, él se conocía el Tango. Paraguayo con un abuelo argentino y del lado materno, abuela brasileña, la sinestesia es pura costumbre en la sangre. El candombe y la polca, emérito lector, hacen un mismo tiempo, de ellos nace la guarania hermana de la zamba de la esperanza.
Los azahares del verano, noviembre y diciembre: meses que se mueven siempre sinuosos al respeto y adictos a los excesos. Ellos dos, ambos y uno al otro, de los aromas de la bahía cruzaban alguna mirada que no era nunca un síntoma, si no más bien un anagrama de palabras muy difícil de empezar a descifrarlas. La música cada vez menos música en el sistema, tenía un estandarte en algunos bares, esos bares que hacen que las copas sean más ricas, donde los amigos son con más abrazos y muchos llantos más se convierten en hermanos de la improvisación. Esos lugares donde la telúrica cadencia de nuestro planeta, no envidia a nadie semejante en toda la infinidad.
El contacto verbal es clave en las relaciones: Es, digamos, el comienzo de un discurso, que luego se convertiría en el capítulo 1 de toda una vida, que larga o corta, definitivamente terminaría. El sabía que terminaría escribiendo, y ella, probablemente esté cansada de alguna vez haberlo leído. Es importante descubrir que el tiempo se acaba muchachos, pero más importante es entender que hay que disfrutarlo, hay que discutirlo, hay que romperlo.
Pancho Canaro, uruguayo de nacimiento, dirigió orquestas, a músicos y trovadores que hoy no pueden ser comparados. Sus músicas, arreglos y composiciones pueden desgarrar el ácido del rostro de todo ser. Pancho, querido Pancho Canaro!, fue motivo de conversaciones entre ellos, sin muchas palabras pero con insinuaciones placenteras. Hay un sólo gusto al hablar del gran Canaro, un sólo adjetivo, quizás dos, y ellos, genialmente conectados, lo sabían.
Están esas cosas que uno en verdad no puede explicar. Son pocas. Una es el encuentro, otra es sin duda, la conexión de dos almas.
La década con más decadencia es la que estaban leyendo en sus vidas: Relaciones por internet, infidelidades digitales, asesinatos ideológicos por espacios publicitarios. Sí, el mundo, el orbe, la civilización, había concluido. ¿Cómo explicar?.
El, ni muy obsecuente ni muy serio, gran hombre de apertura liberal sin ser tendencioso, de risa amplia y de cabellos oscuros. Ella, la mujer indescifrable, indecible, diáfana y profana, con la ternura de la flor en Olimpo
El estúpido latir de los conventillos, de las catástrofes anunciadas en la agonía social, el vino rancio, cortado de los amores coloquiales. Eso, y la anunciada derrota de las horas atrás de la nada.
El comenzó a callar sus melodías, la relación epistolar en estos momentos de la evolución del hombre, sólo genera confusión y algún que otro hijo no deseado. Pero, sepa usted, que el equinoccio sólo se produce con la conjunción perfecta de los astros, y eso, señores, no pasa por simple casualidad.
Ella y El, tendremos que entender, cada uno cantando su melodía mentales fue por las calles. ¿Por qué?, y eso que nos quedó claro a todos que: es un soplo la vida...
La canción de la vida, siempre tendrá una coda, cada uno tendrá su solo, su momento.
La de ellos fue Tango.-
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