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jueves, 2 de septiembre de 2010

El Asunceno.-


El Asunceno (1537 - ¿?), no sólo por haber nacido en esta ciudad o por adoptarla como propia es y se es Asunceno.

Asunción es sencillamente la primera ciudad del sur, que por ejemplo tuvo un pequeño burdel. Este dato no menor indica la calidez de nuestra tierra.-

Si bien, no hay una calificación, ni categorización taxativa del asunceno, es menester citar determinadas particularidades fundamentales.

Un asunceno promedio:


Es un perspicaz “apodador”. Es un ser que no sabe pero tiene la cualidad de bautizar con “sobre nombres” a las cosas, a las personas, etc.

Al asunceno no sólo le gusta el tereré, lo necesita.

El asunceno, es incapaz de beber una sola cerveza. Solo en cantidades dignas para él es TOMAR CERVEZA.

El asunceno, no sólo es opinólogo por naturaleza, es criticón, y se apasiona por inventar cosas de los demás. Tampoco hace nada para que cambien las cosas que critica. Si tiene que levantarse para cambiar algo, opta por la crítica. Siempre.

Al asunceno, no sólo le gustan las mujeres más carnosas, si no a las muy flacas las cree enfermas.

Es obviamente chismoso.

El asunceno, ama su cuidad, pero no lo demuestra.-

La única tecnología que ganó el consumismo del asunceno es la del celular.

Sentarse enfrente a sus respectivos hogares, es una actividad del asunceno; para él existe en una vivienda: El estar, el baño, la cocina y la vereda, nadie sabe porque ni para qué, pero es un enigma hermoso ya que rondan un sin número de historias que se discuten, entre trivialidades, en las sentadas enfrente a las casas.

El asunceno, no lo demuestra, pero disfruta de la poesía, de la canción, de la vacilación universal, es un artista, aunque no hace nada para demostrarlo.

El asunceno es fanático del uso de la C: A”c”soluto; Pe”c”si; Philli”c”s, etc.-

El asunceno no sabe para que existe la letra H.

Un asunceno, de los originales, incluso puede no estar vivo, es sólo una parte invisible en el crepúsculo de la cuidad, una pequeña silueta vaga, que condiciona su haraganería al paganismo, pero así él es feliz.

El asunceno promedio, se enamora por primera vez entre los 4 y 7 años. Después vive del recuerdo frustrado, pero enamorado.-

Las 8 horas diarias, 48 semanales establecidas en el código laboral paraguayo NO INCLUYEN EN ASUNCIÓN: horario de desayuno, lectura del diario, conversación futbolera, chismerío, elección del yuyo a ser machucado, machucar yuyo, preparar hielo, termo, guampa, elección de yerba, preparación general del tereré, elegir empanada de media mañana: Carne, mandioca, jamón y queso, etc.- Pero nosotros, asuncenos, creemos que si, por eso nos quejamos constantemente del stress, explotación laboral y demás.- En fin, somos así.-

El Asunceno cree por lo general que el viernes es sólo para “yerar” el jueves; de ahi la frase: Ejú lunes!.-

El Asunceno en esencia es honrado. Los hechos demuestran lo contrario.-

El Asunceno es cordial; lo puede ser también con tu hermana, ojo.-

El Asunceno de verdad, (porque hay miles de versiones falsificadas) por ejem: Cuando cambia a verde un semáforo no toca la bocina, espera, por que esperar para nosotros, asuncenos, es también parte de vivir.-

El Asunceno cuando dice: "a las once estoy ahí", prepara nomás todo para media hora después como mínimo.-

El Asunceno suspira, pero en secreto. En público es Charles Bronson.-

El Asunceno si o si lee el diario de atrás para adelante, sólo los titulares y no se sabe bien porque siempre guarda como archivo los ejemplares. Hay asuncenos que han tirado pertenencias valiosas, recuerdos, pero jamás tiran sus diarios.-

El Asunceno cuando escucha Am, se decide a llamar, al estar al “aire” automáticamente se acobarda y: Corta; o; insulta y corta; o; se llama al silencio estampa. Es tímido cuando las papas queman.-

El Asunceno le conoce al Asunceno con sólo mirarlo.-

El Asunceno juegue o no fútbol, tiene un “Tercer tiempo”.-

El asunceno dice: Masiado, en vez de Demasiado.-

Para el asunceno "hacer asado" es liturgia pura.-

En Asunción es fácil perdonar.-

No hay asuncenos reconocidamente vegetarianos. Si lo son, lo disimulan.-

Si en Asunción pedis algo de o con pollo, habrá gente que creerá que estás o enfermo o que estás loco.-

Asunción no está lista para el nuevo milenio que ya empezó hace rato

El asunceno por lo general es el primer problema de Asunción.-

Asunción esta construída sobre 7 colinas, pero de Roma, no tenemos nada.-

Nuestra cuidad tiene una vegetación hermosa, el resto es standart.-

Nosotros asumimos que las reglas están hechas para buscarle nomás la vuelta. Siempre el asunceno "pilla" cómo.-

En 1811 fue la independencia del país, de ahí en más, el asunceno creyó que estaba todo hecho.-

Cuando un asunceno te invita una cerveza, tenes que tener por cierto que la noche será larga.-

En asunción, en enero, todos los días son año nuevo.-

El Asunceno es asunceno, pero no sabemos bien ¿por qué?

martes, 31 de agosto de 2010

Noches a la luz de las pantallas rotas.-




I

Asunción, como ya sabe UD, es una cuidad particular, inofensiva, o por lo menos lo es en su esencia. Aunque sus barrios son característicamente diferentes. Con historias dispares, y en cada esquina, en cada árbol, en cada casa, existen más de dos versiones.

En las Mercedes, hay varias esquinas, casas y árboles. Y más versiones sobre esta misma historia.

En las adyacencias de la iglesia de Las Mercedes, en los finales sesentas, existía un descendiente italiano (pero se le decía "el holandes" ????), experto en reparaciones de aparatos electrónicos de toda índole: Radios, televisores, heladeras y demás artículos electrónicos preferiblemente los que poseían transistores.-

Vivía sobre la calle Washington, en un “chalé”, de 12 metros por 30 de largo. Patio chico con frutales y repuestos que se utilizaban como sillas de jardín.

Tantos fueron los aparatos que tenía su “casa – taller”, que de un día a otro, era todo un arte hallarlo de tan inmensa montaña de artículos electrónicos esparcidos –casi- formando un laberinto.

Dicen las antiguas versiones, que las personas o amigos se guiaban por ruidos, o voces,humo, respiración y muchos, nunca lo hallaron.

En su odisea, el hubiese sido Ulises.-

Algunas personas, aseguran que escucharon un estallido, un día gris, de lluvia tenue, setiembre del ochenta y pico; y que pudo haber sido generado por una descarga eléctrica... otras versiones decían suicidio, tanto trabajo, estrés, quizás deudas y hasta un amor no correspondido. Esta última alusión, hizo que investiguemos un poco más acerca de esta peculiar historia.

Jamás la gente del barrio creyó el tema del suicidio.

II Descripciones:

Lo peculiar del hecho, era que “El Holadés” -de cariño-, entre otras peculiaridades era fanático del basketball - aunque se cree sólo una vez - fue a ver los partidos del club de sus amores y amigos: Rowing Club, lo peculiar, insisto, El Holandés era un poeta sin igual.-

Sus clientes, en el 90% de los casos, eran mujeres. Imagínese en los años sesenta, una mujer, insinuando a sus padres, a su marido, a su novio, amante o concubino, llevar el radio transmisor a un “Service”.
Era sin lugar a dudas algo muy particular, inclusive hoy por hoy.-

Cuentan que “El Holandés”, era un instruido en el romanticismo clásico, en la generación del 27, hablaba y leía el francés, por lo que su acento finjido era perfectamente seductor. Amaba a los poetas paraguayos de comienzo de siglo XX.

Nunca publicó una sola obra, ni siquiera se sabe de algún verso entero de los citados por él. Si se comprobó a ciencia cierta que jamás recitó un plagio, y todos los versos brotaban espontáneamente.

El tipo tenía el don. Asi de simple.-

Las mujeres del barrio soñaban con los cortos circuitos y desperfectos de los aparatos eléctricos, es más muchas de ellas compraban por precios más elevados aparatos eléctricos defectuosos. Toca discos sin púas, televisores valvulares sin válvulas, heladeras sin motor. Los precios variaban, pero los ávidos comerciantes se ingeniaban para vender a un mejor precio todo -lo que no funcionaba bien-. Lógicamente, los artículos más destruidos garantizaban más visitas “Al Holandés”, por lo que aquellos artefactos eran altamente valorados.

Sólo en el barrio de Las Mercedes.

“El Holandés” no era un tipo digamos, “pintón”, era de cabellos castaños, estatura alta, flaco, nunca se lo vio comer más que algún plato de fideos, o papas hervidas con aceite de oliva. Si fumaba. Muchísimo. Se vestía con jeans apretados, y camisas remendadas, era como el Jhonny Deep mercedeño.

Fuera de su casa rara vez, sólo se lo veí en algún bar, copetín, almacén siempre dentro de la jurisdicción de Las Mercedes.-

III Versos:

“El Holandés” cuando recibía a una cliente - si esta lograba verlo- no escatimaba en recibirla como se debe a una dama: resaltaba los atributos más bellos, en versos y prosas extremadamente hermosas y elocuentes detallaba el aroma, la cadencia de los pasos, su simple sombra; aún en casos que la consumidora de su servicio no haya sido tan beneficiada por la gracia y belleza. Él siempre encontraba algo de donde comenzar un verso, a veces cosas tan inverosímiles o escondidas. Algunas historias refieren que a una señora, Alicia de nombre, viuda desde el ´47, encontró que tenía las orejas más tiernas del mundo, ella, Ña Alicia, alagada por los versos a sus orejas y de la “ cálidez de su mirada” dejó de usar sus anteojos de manera definitiva, se cortó los cabellos de una manera tal que sus grandes orejas resalten su gran cabeza, y nunca más uso aros u otro objeto similar. Murió luego muchos años confundiendo a un colectivo con una zapatería.

Los versos del Holandés, encantaron y ruborizaron a tantas mujeres como ña Alicia, que, como ella llevaron una infinidad de regalos y por supuesto, artículos eléctricos. Se dice que Alicia llevó 72 electrodomésticos, y es más, intentó llevar zapatos, cañerías, libros, cuchillos, pero “El Holandés” como buen tipo, sólo cobraba cuando cumplía su trabajo.-

A la Señora García Luzardi, “El Holandés” con metáforas tan sublimes recitó una prosa que rozaría por lo menos un Cervantes. Ella se volvió en una de los clientes más regulares, tan así, que sin consultar, ordenaba el jardín, pintaba y decoraba la fachada del negocio, limpiaba los platos, recogías las latas de cerveza esparcidas por los pasillos del laberinto de cadaveres eléctricos.

-“Escucho sus pasos señorita García, y ya no es necesaria la energía eléctrica en este mundo… y por favor no me hable, que si veo el movimiento lento de su boca roja, terminaré siendo parte del deseo”.

Como era de esperarse, García Luzardi, salía del local, sonrojada y con una sonrisa de oreja a oreja.


IV Réditos Económicos emergentes / el secreto:

Cuando el rumor del “técnico poeta” comenzó a recorrer el barrio Las Mercedes, casi todas las mujeres, en forma sigilosa, visitaban el local, con algún artefacto.

Existieron filas y filas de mujeres en determinados momentos. Esta muchedumbre de esdrógeno hicieron que el Almacén “La Azucena” contiguo al local “El tano Service”, contratase, dos peones para que puedan atender en forma personalizada a la clientela que esperaba paciente su turno en una larga fila. Se comentaba igualmente que en esos años el dueño de “La Azucena”, don Cacho, pudo comprar una granja en la cuidad de Itagua gracias a grandes ingresos por venta de refrigerios a las clientes.

El secreto, por llamarlo de alguna manera era - sin existir reglas escritas - y consetudinariamente cuidado por las mujeres del barrio, sólo se sabía en ambientes femeninos del barrio. Ellas, las clientes eran en extremo celosas de las mujeres de otro barrio. Negaban la dirección del local, o simplemente cambiaban el cartel por: “Frutería Don Virgilio” , “Bazar San Andrés”. Muchas de las mismas mujeres del barrio inventaban nuevas direcciones, algunas aseguraron ser su pareja y que ya no diría poesías a nadie.

Si bien, jamás se supo de un amorío real de “El Holandés”, tampoco se descartan algunos fogosos encuentros. Era de carne y hueso, como todos. En varias oportunidades se vieron entradas nocturnas desesperadas, serenatas, se escucharon gemidos, se colgaron prendas íntimas, se repitieron figuras en iluminaciones artificiales. Noches a la luz de las pantallas rotas.-

Hoy se ha comprobado, que varias de sus clientas, nunca vieron físicamente a “El Holandés”. La cantidad de aparatos superaban fácilmente los límites de su casa, sus pasillos, habitaciones y depósitos fueron avasallados, pequeños camineros que llevaban a lugares ocultos y el siempre trabajando atrás de algún transistor, válvula, que necesitaba toda su pericia. Sólo se podía alcanzar un destello de la luz de una lámpara, el humo del cigarrillo y se escuchaba la voz cálida y ronca de tan particular personaje, y/o algún disco que sonaba casi eterno repitiendo canciones, guaranias, candombes perdidos. En cambio, el, siempre pudo reconocer a su clientela.

Reconocía a las mujeres o por el perfume, por la forma de ingresar, por la voz, por el horario, día, velocidad o lentidud, sentía la duda, la alegría, era como un detector de mentiras y verdades, de buenas y malas vibras. Era como un google emocional, hippie y con seducción innata.-

V - Ultimos datos.-

Cuando llegaban los clientes varones o amigos, pasaban a saludarlo. Hay quienes sostienen que tomaron tereré o alguna cerveza con él, mientras contaban sus problemas o simplemente comentaban la reseña del juego en Rowing Club.

Muchos, hoy siguen viviendo en las Mercedes.-


- Un vecino se acerco a esta investigación y sentenció: Lo mataron
-Otro, que si reveló sus datos, sólo se animó a decir: Un día gris, de lluvia, se escuchó un ruído, una explosión y no lo vimos más. Nunca más.


Ni la luz, ni su humo.

La tesis más usual es la de la muerte por electrocución. Otros se inclinan al deceso por cáncer de los pulmones. Pero supimos, de manera extra oficial, que más de un celoso, intentó tomar su desequilibrio mental cómo excusa falsa e intentó borrar por siempre los versos del poeta.-
Alguno de ellos quizá, con un tiro certero se llevó la vida y obra del "Holandes” y obviamente acabó con el concurso y quiebra del próspero “El Tano Service”.

Hasta hoy hay señoras en el barrio de Las Mercedes, que guardan aparatos eléctricos descompuestos, por si, en una de esas, “El" sólo fue de vacaciones.

Y uno al final, nunca sabe.

martes, 10 de agosto de 2010

para un día mbore



Manual para un día mbore.-

Libertad – pasión – delirio – elocuencia – labios – boca – agua – todo – nada – los ojos – la piel – el calor de la piel y de la boca – el delirio de la elocuencia de la libertad – del agua todo - la nada.-

Mirarte – sentir – no ser es parte de un género – un ritual parcial – un camino sin desvíos – lo normal que no es normal – lo bueno que es malo – la mentira no es verdad – la corriente moderna del verso – ser o no ser – una hermética tradición – lo inocuo – lo injusto – el día – la noche – el equilibrio – lo natural - la naturaleza – la oruga – la mariposa-

La revolución en la doctrina – salir a gritar en silencio la felicidad – escuchar música fuerte – correr. El ipod es una buenísima inversión.-

Lo Zen, El Samurái, el arte de esquivar, lo sobre dimensionado de la soledad, el blanco como color neutral es simplemente escéptico. El río, su caudal, la música del agua en la piel, en tu piel. La unión universal de los cuerpos salados.-

La reflexión intelectual de tu propia biografía: Que estas haciendo?
Una sola vida hay.

Borges – papas al horno con aceite de oliva – Silencio, la noche no es un consejera - la noche es un consejo, uno más que no escuchamos.-
Las sábanas frescas, un balcón, el aire y la leve impresión de que el cosmos respira. La vida en la estepa, la muerte en el llano.-
Una vez más.-

Nadie puede enseñar los tiempos modernos.-

Ver - amanecer es nacer de nuevo.-

lunes, 19 de julio de 2010

Asunción y el frío.-

Asunción y el frío

Asunción es como nacida de una expresión de Esiodo y su teogonía. Asunción podría ser perfectamente un cuadro alegórico también, entre otras cuestiones, lindas, feas y como diríamos acá “misturadas”. Ahora, lo que no nos gusta, a los asuncenos y específicamente a Asunción es el frío.-
No sólo porque es un extraño – y acá conocemos siempre a los extraños – a algunos los recibimos bien, a otros ignoramos. Al frío en particular, le armamos un show sin precedentes.-

Hay años que él no aparece, otros, como este, que con el tema del calentamiento global, y cuestiones relativas al efecto invernadero, nos ataca de manera perversa y burlona. Realmente a nosotros se nos vino - este año- de los Polos.

Vino, y se presentó con todo. Bien y muy frío, con lluvias tenues y cuestiones casi nórdicas. Caos, como La teogonía compañeros.-

El asunceno se empecina a que el frío paraliza las actividades:
Las peluquerías que en verano o en climas tropicales son asiduamente concurridas, en invierno, merecen ser observadas por su desolación.-

Las cantinas, copetines y bazares, son sin duda alguna otro motivo de sustentación de crisis en la venta de servicios o bienes.-

La cerveza si bien no desaparece, no es tan bienvenida, ni nos gusta que nos ofrezcan. Es que al asunceno se le ofrece una y por ley, no puede rechazarla y he ahí los problemas futuros conyugales, maritales, laborales y de índole variado.

La venta de las yuyeras, sin tener datos estadísticos verosímiles disminuye en proporciones cercanas al 50%. Con frío, cambiamos rápidamente del tereré al mate, y para el mate compañero, ya hay empresas más serias y casi imperialistas que sustituyeron a la canasta de la yuyera por un fajo de plástico o envase hermético de venta en góndolas de supermercados.-

El asiduo tráfico milagrosamente disminuye, no en números significativos pero sí analizables.-

Hay menos robos. El rubro del “chorro” se toma unas vacaciones bien merecidas. (apropósito, vacaciones es una palabra complicada en los dictados de la primaria. No se define a ciencia cierta si es con “sc” sólo con “s”, o con “c”. En fin). Y lo fundamental del invierno es el auge de productos destinados a complicar al frío, ya que lo complicamos no es que lo solucionamos como en otros países:

En Asunción, antes del primer frío no hay un abrigo a la vista, a la venta, no existen estufas, ni leñas, ni mucho menos, vacunas y anti gripales, los únicos que andan de traje, yo, los considero unos farsantes, hasta el presidente ultimamente comenzó con la moda "revival" de los "ao-poi" otros, sacan las "guayaberas" del pasado y con un toque de glam, se vuelcan a los bares.- Con el frío, estas cuestiones son absolutamente rentables, ya que lo hipocondríaco del asunceno es simplemente admirable. Yo soy uno a raja tabla. Compramos: Camperas, bufandas, gorros, sombreros, medias de lana, camisas, “tricotas”, estufas: grandes, giratorias, pequeñas, portátiles, calefactores de todo tipo. Después empezamos con la tos, gripe, congestión, y ahí no hay médicos disponibles ni farmacias que no hacen su real “agosto”.-

Asunción y el Asunceno sufre tanto el frío, que se olvida de disfrutarlo, hasta que en diciembre o en el mismo agosto, vuelve de cachetada un día y amanece con 31 grados en la sombra y todo el arsenal del invierno tiene que ser donado, guardado, tirado y hasta despectivamente regalado.-

El invierno es casi un skecht teatral, un corto cinematográfico, un esbozo literal de la opulencia romana en tiempos de Nerón. Después, nos llega el calor, y terminamos añorando el día que usamos por última vez algún abrigo.-

Así somos, digo esto, prendiendo una chimenea.-

jueves, 8 de julio de 2010

El mundial en Py.-

El mundial.-

El mundial de fútbol se celebra cada 4 años.- Esto significa sin ir más lejos, que es cómo haber nacido un 29 de febrero, o tener la posibilidad de acertar la quiniela.-

Cada 4 años, si tenemos suerte podemos disfrutar/sufrir los partidos de nuestro equipo o selección nacional.-
Claro, podemos a su vez aprovechar que si no nos gusta este deporte, existen por lo menos noventa minutos de cero tráfico, cero colas en los cines, cero problemas de comunicación, y así sucesivamente ceros problemas durante 90 minutos.-

Así, el fútbol y el mundial es cómo cuando nos desvelamos, sólo que el desvelo dura más que 90 minutos, pero, durante ese tiempo, no escuchamos nada, no vemos gente, no hay bullicio, y parece que el mundo está manso y hasta célibe.-
Ahora bien, yo veo fútbol, lo sufro y disfruto, mis conocimientos del deporte inclusive son mayores de lo que sé de matemática, pero, cómo no soy fan del bullicio, aprovecho que cada 4 años hay unos 90 minutos de silencio – Yo, no veo el partido, soy el encargado del asado, de poner las cervezas en hielo y desde lo alto de mi balcón, disfruto la nada.- Cada tanto voy y veo que tal le va a nuestra selección. Reconozco, soy nervioso con estas cosas.-

Ahora, la selección luego de 4 años esta jugando su primer partido: Paraguay – Italia, algo así cómo Goliat contra yo… David tiene más “onda”, pero bueno, no veo un auto, no escucho una bocina ni veo moverse a los árboles, que quizás están tan expectantes como el resto de esta cuidad.-
Ojalá ganemos, por la salud de mis amigos, y porqué en realidad me gustaría festejar. Compramos muchas cervezas y si sobran las tomo sólo y de ahí el desvelo y la resaca correspondiente.-

En el Paraguay, muchas alegrías más que el fútbol no hay, claramente infalible. 4 años y si salen las cosas bien somos felices. Si, cada 4 años – dependiendo – de nuestros once jugadores.- No es fácil cargar con ese peso, yo hoy dejé de querer ser jugador de fútbol en mi próxima vida. Mucha presión, a no ser que nazca en países del primer mundo o en esas islas que todo el año son carnaval.-

En Paraguay, aparte del mundial, casi nada nos hace realmente felices y de manera extraña todos nos volvemos nacionalistas: Tomamos “Pilsen”, escuchamos “Rock nacional” e intentamos respetarnos.-

No todo es fácil, estamos en Paraguay, un lugar que nada puede ser pronosticado, sólo y únicamente que si el próximo mundial vamos, le aseguro, que por noventa minutos ud puede pagar sus cuentas sin fila, no tendrá problemas de tráfico y si ganamos, tendrá a cerca de 6 millones de habitantes felices. No se olvide de precaver su alacena y adquiera ya de antemano sus cervezas, que también se acaban.-

Eso es el mundial en estas latitudes.-

voces en off

Sin mirar, sin entender por que doy vueltas.

¿Por qué dar vueltas?

A veces no hay palabras suficientes.

A veces no hay palabras

Analizamos y suspiramos.

El castigo más horrible es no tener tiempo.-

El dolor de la duda en el amor es el dolor más fuerte de este mundo.

Miró los miles de ojos que miran a la soledad desde el suelo. Las miles de hojas que están en el suelo. De los árboles, algunos enamorados locamente del transcurso del tiempo, otros que han persistido su paso, sobreviven al hacha, al hombre, al sol, la lluvia, y a la falta de lluvia, el ruido de los camiones, de los grillos, el grito de las personas que en silencio pasan a su lado. Pero del árbol, sus ojos también caen inadvertidos y frágiles, al igual que sus hojas.

¿Llegará la inmunidad a los sueños hermosos?.

La belleza de las flores terminando el otoño hacen distinta a esta esfera, pero sin sentirlo, mis lágrimas pierden ante la incontinencia. La vulnerabilidad es malvada, ser vulnerable no.

Las nubes empiezan a robarse a la luna.

A veces no hay palabras. No hay estrellas.

Existirán en varios nuevos segundos, varios puntos de partida, inicios de historias, finales rápidos, finales largos, medianos y conjugados. Siempre habrá finales.
Cuando empieza a desatarse, algo se rompe. Como las hojas, al comienzo del otoño, y las flores entrando el invierno.

Miran mis ojos el suelo, a los ojos que miran desde el suelo.

jueves, 3 de junio de 2010

El Básquet y Asunción


El Básquet y Asunción.-


Un día me despertó mi vieja, me vistió de deportista y me llevó a un club deportivo para que juegue al “Básquet”.

En Paraguay, salvo una selección brillante de la década del 50 y algún resquicio en los 60´s, quines ganaron un torneo Sudamericano, nunca más ganamos nada; sin embargo, entre los devotos de este deporte, las contiendas siempre fueron duras e imponentes.-

Era tan chico esa mañana que la pelota superaba ampliamente mis posibilidades reales de poder manejarla, no había caso que con la fuerza de mi tiro llegase a embocar, ni cerca llegaba.-

En fin, pasaron los años, las divisiones menores, profesores, compañeros, caídas, derrotas y triunfos, y me hice un buen “base” de este deporte. Tenía velocidad y un tiro de tres puntos interesante como virtudes, aparte tiraba buenos chistes a los entrenadores, que me posicionaban entre los primeros en las consideraciones, por buen tipo.

Mi viejo, me decían, en los distintos lugares que este deporte me llevaba, había sido uno de los pocos grandes ídolos del básquet en un país esencialmente futbolístico. Mi viejo llega a los 1.90 cm yo quedé casi 20 cm abajo.-En casa había algunos cuadros, medallas y un archivo casi corroído de fotos de esos días.

En fin, lo lindo del básquet, entre otras cosas, fue el recorrido asunceno que realizamos por clubes de este deporte. Es raro, pero el hincha del básquet, es cómo miembro de una tribu enfermiza que llena estadios y después uno nunca más ve a esa gente.

Cada barrio importante en Asunción, por lo menos tiene un club donde hay algún “Matungo” o bien algunos pequeños talentosos de este deporte.-
Mi viejo se había criado en “Las Mercedes”, el barrio del cual sin haber vivido yo me siento un poco parte; ahí existe hasta hoy el mítico “Rowing Club”, si, de remos nada, su actividad principal desde sus dorados años a hoy es el “Básquet”.-


Tanto mi viejo me habló del “Rowing” que cada vez que jugábamos contra ellos, era como que me dolía un poco marcar tantos, además siempre le ganábamos. Fueron victorias muy amargas aquellas, pero recuerdo lo intenso de los partidos y lo vieja de la cancha de un parquet oscuro y auspicios colgados de marcas que ya ni existían.

En las canchas de “Básquet” hay un olor característico a Cancha de “Básquet”, hay tipos que están todos los días jugando, tirando al aro, hay como dos o tres viejos que aconsejan y son en parte patrimonios de esos clubes; y una cantinera, que le das la pelota y sabe lo que hace. Los chicos que viven en las cachas son casi imperceptibles, uno no se da cuenta pero están siempre ahí, jugando, desde temprano hasta tarde, forman la decoración barrial. Sus viejos saben que si no están en sus casas es porqué están jugando al básquet, para éstos chicos, su infancia esta en el barrio, en su club.-

Del “Rowing” siempre salió buena gente, como del “Olimpia”, que si bien su fuerte es el fútbol, en el “Básquet” cuando surgía un “mostro”, ellos lo llevaban casi siempre.- Al Olimpia también siempre le ganábamos, y como soy fan del club en fútbol, esas victorias también fueron extrañas hazañas, con culpa los domingo iba con mi abuelo a ver fútbol, con temor a encontrar alguno de mis rivales del día anterior, creo que me habrán visto, y perdonado al entender que son pasiones distintas, con una pelota redonda distinta que nos diferenciaba.-

Cuando, por cuestiones al fixture te tocaba jugar en el “Cuidad Nueva” sucedían cosas interesantes. “El Cuidad” es un club bien de barrio, ubicado en el medio del “mercado Nro. 4”. Entre sus vecinos hay estafadores profesionales, criminales menores, prostitutas lindas y no tanto, grupo de inmigrantes orientales, libaneses, turcos y árabes, existe una cantidad indescriptible de vendedores ambulantes y el menos “vivo” ahí, con el saludo ya le estás debiendo unos guaraníes.

Los tipos del barrio Cuidad Nueva, a los dos años ya saben la tabla del 9, la cotización del dólar, y por lo menos 25 insultos para los policías y la gente del ministerio de tributación.-

Entrabas al “polideportivo” del Cuidad Nueva, con un poco de miedo, en el fondo los veías ya tirando – nunca fallaban – y eran todos los jugadores muy parecidos. Sus madres y familiares eran de lo más ruidosas, escandalosas y pintorescas.- Pasabas enfrente y ya te gritaban:
- Putito sácate esa remera;
- otras más jóvenes te decían: Mi amor, ¡vení que te como!; y cosas relativas a eso.-

El partido y estadio, si no lo conocías tenía más mañas que ir a jugar truco con los abuelos: Pozos, desniveles, lugares resbaladizos, goteras, los aros variaban sus inclinaciones y altura; y los del “Cuidad” se sabían todas.- Ganar ahí, era como tocar el infierno y salir vivo.-

Los jugadores eran algo así como los que inventaron la picardía sudamericana, y si no fueron, ellos la perfeccionaban día a día: Al saltar te pisaban el pie de impulso, en los rebotes te metían los dedos en los ojos, gritaban, te arañaban, olían raro a propósito y sudaban más de lo normal.

No sé como hacían eso, pero lo hacían. Muchos de ellos, acudían con un tipo de silbido otros en cambio no se acercaban a esos llamados, había como una casta de guerreros que escalaban escalafones conforme pasaba el tiempo o sus misiones. Vaya uno a saber. En los entre tiempos el agua de los vestidores visitantes se cortaba, y te cobraban intereses en las coca colas de las cantinas, la comida no era recomendable comprarla si ibas ganando y nunca pero nunca te hagas el gaucho con las chicas de la hinchada del Cuidad Nueva. Podrías morir. Estas sin embargo, te miraban constantemente, te hacían guiños, pero nosotros ya sabíamos por leyendas de personas que se aventuraron a contestar este cortejo. Nunca más volvieron a esa cancha.

Nunca. Ir ahí era perder de todos modos, o en la cancha o fuera de ella, pero era una aventura.

Todos los jugadores del Cuidad tenían apodos: “Skeletor” I, II y III (eran tres hermanos muy flacos) eran los más temidos. Diminutos, pero tiraban de donde sea y embocaban, no se reían, ni nunca te dejaban de mirar con cara de desprecio. Si la táctica era que tenías que marcar a uno de ellos, estabas si o si en problemas, corrían a una velocidad que mis palabras se quedarán cortas y lentas.-

Yo no podía creer como jugaban en su cancha estos muchachos del “Cuidad”, pero a la vez, los entendía: Amaban su barrio, su idiosincrasia y había que ganar con eso en contra. Si no ponías corazón, ellos te liquidaban si compasión.-

Ganamos muchas y perdimos unas cuantas. De local “El Ciudá” como gritaban ellos antes de empezar, casi como un grito de guerra. Era un equipo temible. Al terminar el partido, y antes de desaparecer por pasadizos secretos todos los jugadores, te estrechaban las manos, te felicitaban como caballeros y volvían a sus respectivas cuevas. Muchos hoy siguen ahí, iguales al paso del tiempo, sin duda alguna.

Recuerdo que en una oportunidad, sin darme cuenta, un jugador logró sacarme la goma del short – o cortarla – y quedé con mis calzoncillos al aire antes de una “bandeja” logrando desmotivarme por la burla y gritos de la parcialidad local. El Dt nuestro pidió tiempo al acto, me cambió y me dijo:
- Carvallo, al banco, con esos calzoncillos no le jodes a nadie.-

Ese día decidí usar los nuevos “Boxers”.-

Cómo teníamos un grupo homogéneo y tenía unos compañeros que rozaban los dos metros de altura, nuestro equipo era muy bueno. Yo y los bajos, corríamos, y cuando no sabíamos que hacer, tirábamos arriba y que se arreglen ellos.- Esa era la táctica.

Yo tenía a mi vieja en todos los partidos sentada con otras madres en las tribunas, de local o visitante, lluvia, calor, frío etc, demostraban más “aguante” que estos nuevos “barras – bravas”. Mi viejo en cambio, el gran basquetbolista de los sesentas, nunca fue a ver a su pupilo. Quizás el ya sabía que lo mío era un sueño y no pasaría de la sub 18.-

En la zona más álgida de la cuidad, al lado del club “Cerro Porteño”, está ubicado el “Sol de América”. Este club, de uniformes absolutamente azules, era un club de un grupo de asuncenos que de verdad no los veías nunca, ellos creo, tendrían un fuerte especial, un lugar no conocido o algún tipo de prohibición tácita, o felicidad expresa que hacía que sólo se muevan en lugares del barrio. Eso que en Asunción nos conocemos todos.

Estos tipos frecuentaban otra dimensión, estoy seguro, algo así como Star Trek o Lost para los más jóvenes.- Pero de que sabían jugar, sabían. Digamos que en esos años el clásico era con ellos.-

Los tipos vivían ahí. Estoy convencido. “El Sol” era un lugar lindo, pero estaba en sepia, ahí los colores se notaban raros. Afuera, en las adyacencias al bajarte del “23” o si llegabas en auto – peor-, ya te miraban raro, era cómo cuando entra un “Forastero” a una cantina en un “Western”. Del jolgorio del barrio obrero de Asunción, a un silencio peligroso, sobre la quinta avenida se encuentra la entrada, era como peregrinar por las veredas hasta ingresar al club.

Todos los vecinos, hasta el que vendía chucherías iban a ver el partido, a gritar y sacarse el indio de adentro y procurar que pases uno de los peores momentos de tu vida. Los jugadores eran altos siempre y jugaban bien, muy bien, tenían mañas y dominaban la psicología del deporte.- Ahí hermano querido, tenías que sudar, remarla y de por ahí, por esas cosas de la vida, sacabas una victoria ajustada. La cancha de Sol era hostil, pero si jugabas bien, terminabas convocado por alguna selección capital para giras por el interior, que ahí compañero, estabas viajando a otra historia y pasabas a ser un “patricio” del básquet juvenil de esta cuidad.-

Cuando te tocaba ir a jugar a Libertad, en Tuyucuá, o al “Félix Pérez Cardozo” de Villa Morra, tenías asegurada una batalla deportiva titánica.- Los tipos de Libertad sobre todo eran parecidos a los griegos históricos. Hasta que no termine el partido, los jugadores se mataban a capa y espada. Es una cancha que en verano, podría llegar a punto de ebullición tranquilamente a las nueve de la mañana, a eso de las 15:00, si tenías problema con la presión, eras boleta.- En el Félix Pérez, era como un lindo paseo, un club ubicado entre hogares más normales, y con un barrio más sereno, con gente que te recibía un poco mejor, y por lo general no presentaban equipos tan duros. Lo de ellos era competir, el resto te jugaba a que si no ganaban por lo menos perdieras una parte de tu cuerpo o tengas un drama sicológico de por vida.- “Félix Pérez”, como fue un creador y artista de la Guaranía y dejó obras tan hermosas, los jugadores de ese club, como que se apiadaban más de la competencia, y jugaban más por el deporte simple.- Era interesante ir ahí, ya que la cantinera no subía los precios y te vendían unas buenas empanadas de jamón y queso.-

Una tarde, en el “Leon Condou” estadio local nuestro, estábamos practicando los tiros previos, jugadas y calentamiento para empezar el partido. Yo como siempre y todos los partidos, pisaba un charco de coca cola derramada – que es para no resbalar tanto – y estiraba mis piernas, estaba tensionado ya que el rival de turno eran los del “Deportivo Internacional”, un equipo que lo único que quería era ganarnos, no eran ni buenos ni malos, su cantina dejaba mucho que desear, pero a estos lo conocíamos bien, y ellos a nosotros, sabíamos a quien marcar y sus hinchas femeninas eran lejos las mejores bellezas del circuito. Nos jugábamos alguna salida, algún número de teléfono que podrías sacar si el partido salía bien, sobre todo si uno podía lucirse, ahí no importaban tanto ganar o no, el tema eran los números telefónicos posteriores y la publicidad del ego a nivel femenino. Ese partido te ibas con la mejor “facha” deportiva.-

Cuando el referí del evento llama para el “Salto” y la apertura del partido, veo entre la gente llegando a mi viejo. Se levantaban a saludarlo, los entrenadores le hicieron un guiño, y el réferi incrédulo preguntó si ese era quién el creía que era. - Un “mostro” era ese- sentenció el juez del encuentro.- A mi me empezaron a temblar las patas, me puse tensó y me pesó el apellido.-

Terminé el partido con cero puntos, cuatro pérdidas de balón, dos torpes caídas (una encima del público) y cinco faltas cometidas más una “puteada” por el Dt – ¡juga bien, vergüenza! – fue lo último que me gritó.

Al terminar, mi viejo me invitó a volver con él a bordo de su vieja FORD F.1000.-

- Che, José, me dice - el tema de querer ser ingeniero agrónomo creo que no es tan bueno, mejor seguí algo distinto, acá la gente no paga bien a los que trabajamos en el campo.-

Soy abogado señores y les estoy escribiendo esto desde un escritorio citadino.

El básquet sigue siendo un tanto “Under” en esta ciudad.

Cuando mi viejo cumplió sesenta, le regalé un aro de básquet. Ahí jugamos los mejores partidos de nuestras vidas hasta el día de hoy.-

viernes, 21 de mayo de 2010

Darth V. y su séquito.-

El valor era malo y no joda, hasta que en algún momento se le hablandó el corazón.-

Se sabe a ciencia cierta que este "tipo malo" tuvo una vida complicada y después como si nada se hizo bueno y terminó con "Obi Wan" tomando unos mates sentados en la eternidad.-

La idea de la maldad por cuestión netamente física es interesante muchas veces, (quién no pensó por ejemplo en robar un banco: o por la buena publicidad que nos dan las películas de los ladrones cool, o por el hecho de rascarte el resto de la vida) ahora bien, hacerla, a la maldad en un estilo de vida... no se che?. Es preocupante y no es joda.-

Esta bien si nacés como un mosquito, tu vida depende de "chuparle sangre a los demás" pero; aún así, no hay humanos mosquitos, si de por ahi existen esos que están de moda: Los murciélagos. Yo creo mucho más en Darth Vader que en estos hijos de Drácula.-

Hoy me encuentro entre varias encrucijadas no de la vida y toda esa palabrería que el bien y el mal, etc etc; si no, entre de verdad aceptar que hay "nomás" tipos malos o gente mala en la vida y que nos tenemos que de alguna manera unir los que por lo menos intentamos el bien por deporte ya que no mucha bola nos dan.-

Es difícil distinguir. Al final, eso de quién dice que es bueno o malo no está tan alejado de la verdad, pero es también la manera más fácil de lavarnos las manos y conformarnos. Yo no soy partidario de conformarse con nada, es más, si no me gusta el asado del domingo, si o si el lunes hago otro.-

En este país, concluí hoy, despues de varios sucesos ambiguos, ser malo es hasta "cool". Otra explicación no la estoy encontrando.-

Cada pelotudo que transa, vende etc etc (como bien dice la Bersuit) y anda por ahi con todas las de la ley, con aire a que su "super yo" es menos que él inclusive.-

Es difícil de verdad.

Pero eso que nada es imposible es cierto, aunque estés tirado en lo más ondo del océano, hay siempre una posibilidad, y no quiero ser o sonar entusiasta, por que con el Paraguay la verdad que esperanzas cada vez hay menos, basta con ir diez metros por cualquier calle o escuchar la radio que "Esperanza" sería una utopía más y de verde sólo nos quedan los veranos y los chistes.-

De por ahí estoy medio bajoneado, pero con humor, y es por que veo que tipos van pasando poníendo todo el bien posible sin embargo el séquito de tarados sigue ahi - de hecho - no creo que desaparezcan por que es una naturaleza indestructible y como me dijo un amigo: "La maldad si no existe, es necesaria".-

Ahora bien, será que estos tipos como Darth Vader, en algún momento les tiembla el pulso, se le aflojan las glándulas y en su lecho por lo menos se dan cuenta de que vivieron en un traje negro y del lado oscuro de la fuerza?.

Ojalá que si, por lo menos en retrospectiva.-



Es mi inquietud del día, algún día ojalá sea Jedi.-

martes, 20 de abril de 2010

*Música artificial para corazones de plástico

o..."Discurso de ficción de dos porciones de tiempo en un tiempo no real".-

Sólo comparar, el corazón con plástico, y durante (y dentro de) la comparación entender a la música como un ingrediente justo para ese tipo de corazones, podría ayudar a todos a conjeturar sobre la exactitud o no del título del presente milagro: La creación.-

La creación es como esas risas que rozan el delirio. La creación no es más que un delirio, ni mucho menos tampoco.-

Si bien, he (y cada uno por más que no se percate las tiene) tenido premoniciones, y viajes premonitorios – y eso que he visto también fotografías de visiones futuras/ y de pasados jugosos – creando me he estrellado con la realidad: Crear es vivir y vivir es sólo el presente, es el momento único y esencialmente que digamos “siempre” no existe. No así como la música, que también es el bautismo creacional por excelencia y; la soledad la mejor aliada; o bien la conexión perfecta.-

El arte: “helarte”: Morir de frío, diría un querido amigo. Por eso el presente no es práctica, es convencimiento, es casi un poder interior, como que esté rodando en el aire, y uno lo descubre, otros no. Imagínese, descubrir la idea del presente, luego vivir.-

Si el mundo, entonces es el presente, hay que tener coraje (y mucha contención).- El mundo come corazones, y todos sabemos lo que eso quiere decir.-
Bailemos. ¡Bailemos!, es claramente la propuesta del presente. Bailar en el más amplio sentido: Danzas, rituales, movimientos, coreografías, etc. Háganlo, casi es una orden.- Bailar es retornar, volver, ir de nuevo, es la precisión del conjuro y la cura.-

El viaje, el torbellino de ir, es sin duda también un aderezo perfecto para el milagro. Crear, es SER.

Siga con la idea de ir bailando por donde vaya. Camine, baile al caminar, sienta el baile de la vida, el ritmo del viento, el lenguaje – no oculto – del ritmo de las cosas, el reggae que tienen las hojas de los árboles, hasta admire el silencio musical de las gárgolas; que por lo general están ocultas.-

Ok, conmueven también la nobleza de los sauces, la fuerza del futuro en los ríos y el tesón incandescente que devora (con o sin temor) el terror que existe en el silencio. Para mí es música el silencio, es más, es la música más sugestiva nunca antes creada.- Me gusta tanto el silencio, que viviría de noche, sólo, nocturno o taciturno, como el mejor silencio: El silencio vigía, que controla y descontrola a las saetas del destino, todas esas que perfectamente dirigidas tienen como blanco fulminante el ser humano.-

Música, corazones de plástico. Nada más perfecto y anacrónico, la metáfora es el lugar preferido de la verdad. Las estrellas compiten también por ese cetro.-
Si bien el tiempo es un personaje que intenta machacar al presente, es más, sería el gran conspirador. El tiempo, que siempre camina descarriado, perdido, es tan impredecible, por que el mismo ya no sabe si es libre, libertario o esclavo de su mismo desquicio. El tiempo no tiene plenitud, por eso, no es aliado nuestro; aunque parece ayudar. No se engañe.-

Los Corazones (de plástico o no) son en puridad el núcleo del disparo de los Dioses. Ahí es donde duele, ahí es donde se ríe el alma.- Esta paranoia creada por el humano de que el corazón con sus latidos alimenta el amor, desamor y etc, es sin duda el último aliento de una supuesta sabiduría lógica. De lógica muchachos, nada.-

Develará el presente su punto más álgido, de eso no duden.-

La cara de la verdad no es agradable muchas veces, pero el presente siempre da la cara, en su especie, no dar la cara es ocultar la verdad, en la nuestra todavía no se ha establecido claramente. Sin embargo, y acá es donde quiero dejar la máxima claridad: Crear es verdad, presente.-

Escuchar, ver, leer, sentir, emocionarse, todos juntos o por separado: Bailar, con los ritmos no ocultos, con el lenguaje de las cosas.

Música, corazones, plásticos o no. La muerte siempre espera tranquila, en su buena o mala ley, con ella no vamos a perder, en cambio, no deje de bailar, es una orden.-

Gracias.-

(Algunas parcelas del tiempo vibran)


*el vilo o valdo torres o el violento valiente del dibujo.-

lunes, 5 de abril de 2010

premonición

hace tanto que preparo y espero el momento exacto. Lo ví mil veces, hice mis cálculos y lo soñe unas cuantas veces más.-

Hoy no sé si ha llegado.-

He olvidado por que he preparado y esperado el momento exacto.-



Un anónimo momento.-